Luis Muñoz Cubillo, Soto, nació en el año 2000 en Baena, Córdoba, y reside actualmente en Madrid. Trabaja como director, guionista, montador y realizador publicitario.
En 2020 dirigió su primera obra, El cuento del limonero, estrenada en el Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, La Cabina.
Su primer largometraje, Sueños y pan, se estrenó nacionalmente en el Atlàntida Mallorca Film Fest, donde recibió el premio a Mejor Película Nacional. La película también fue seleccionada en el Festival de Sevilla, D’A Festival de Cinema de Barcelona, Rizoma, Ibizacinefest, el Festival de Cine Español de Nantes, donde ganó el premio de la sección de óperas primas, y el Festival de San Sebastián.
En 2023 finalizó Los Restos del Pasar, largometraje seleccionado en Cannes Docs, dentro del Marché du Film del Festival de Cannes. La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Gijón, donde obtuvo el Premio FIPRESCI a Mejor Película de la sección Tierres en Trance y el premio a Mejor Montaje de Película Española.
Posteriormente fue proyectada en festivales como DocumentaMadrid, el Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, Bergamo Film Meeting, L’Europe autour de l’Europe de París y el Hong Kong International Film Festival.
Actualmente se encuentra postproduciendo Somos Los Mejores, una coproducción entre España y Francia producida por Sincio de Pelis que explora la hibridación entre el cine, los videojuegos y la memoria digital.
Como montador, ha trabajado en películas como OAO, de Rocío Mesa; Mi última gran montaña, de Begoña D. Berenguer; y Lecho de pasto, de Carmela Román.
Paralelamente, trabaja como realizador publicitario y ha dirigido y editado campañas para entidades y marcas como LaLiga, Universidad Europea, Castilla-La Mancha y fundación Alexander Calder. Por la pieza 1:1 Nature Masterpiece recibió un Oro y dos Bronces en los Premios Nacionales de Creatividad del Club de Creativos 2025. Actualmente se encuentra representado por B.Sweet.
Su cine utiliza principalmente el territorio rural como espacio narrativo y emocional. Interesado en modelos de producción descentralizados, rueda sus películas lejos de los centros habituales de la industria, construyendo universos atravesados por la ausencia, la memoria y la deriva adolescente. Su obra combina elementos documentales y ficcionales con trazas de realismo mágico y fantasmagorías heredadas de la literatura iberoamericana.
